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Torre Blanca (Sevilla)

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Seville muraille macarena
Seville muraille macarena

La torre Blanca situada en la Ronda Histórica es una torre fortificada almohade de planta octogonal irregular construida entre los siglos XII y XIII, que formaba parte de las defensas del tramo de la muralla que unía la puerta de la Macarena con la puerta de Córdoba. Fue llamada así por estar pintada de blanco, está construida en argamasa y ladrillo y en su interior disponía de buenos aposentos en dos cuerpos o plantas abovedadas. Formaba parte, junto con la torre del Oro, la torre de la Plata y la torre Abd el Aziz de las torres defensivas de que disponía el conjunto amurallado de la ciudad, y es la única en la actualidad que conserva su paño de muralla; a lo largo de éste se extienden ocho torres más, aunque de menores dimensiones y de estructura más simple. Pertenece al periodo almohade de la ciudad, por lo que debió ser levantada durante la importante ampliación llevada a cabo durante el dominio del sultán Ali ibn Yusuf, y reforzada en las posteriores mejoras efectuadas en el siglo XIII, que dotaron a los muros de otros elementos defensivos como la barbacana, que también se conserva en este tramo. Fue derribada parcialmente durante la Revolución de 1868. En la actualidad también es conocida como torre o torreón de la tía Tomasa.

Extracto del artículo de Wikipedia Torre Blanca (Sevilla) (Licencia: CC BY-SA 3.0, Autores, Material gráfico).

Torre Blanca (Sevilla)
Calle Orden de Malta, Sevilla Casco Antiguo

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Andalucía, España
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Seville muraille macarena
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Puerta de la Macarena (Sevilla)
Puerta de la Macarena (Sevilla)

La Puerta de la Macarena (del árabe Bab–al-Makrin), también conocida como Arco de la Macarena, es junto con el Postigo del Aceite y la puerta de Córdoba, uno de los tres únicos accesos que se conservan en la actualidad de los que tuvieron las murallas de Sevilla. Está ubicada en la Ronda Histórica (calle Resolana), dentro del barrio Macarena, que pertenece al distrito Casco Antiguo de la ciudad de Sevilla (Andalucía). Frente a ella se sitúa la Basílica de la Macarena, que alberga la imagen de la Virgen de la Esperanza Macarena, una de las imágenes más características de la Semana Santa en Sevilla[1]​ y muy vinculada a la puerta. Se trata de la entrada de la muralla situada más al norte de la ciudad, y la mayor de todo el conjunto, y forma parte de los pocos restos que se conservan de las murallas de la ciudad, junto con el paño de muralla que la conecta con la Puerta de Córdoba a través de un muro en el que se conservan siete torreones. La puerta corresponde a la reforma realizada por el sultán Ali ibn Yusuf en el siglo XII. Tendría la típica forma islámica, flanqueada por dos torres, con dos puertas, una en la barbacana y otra en la propia muralla principal Según Peraza, los reyes entraban por esta puerta y aquí juraban “los privilegios y libertades desta cibdad”, entre las dos puertas mencionadas, y así lo hicieron Alfonso XI de Castilla (1327), Isabel I de Castilla (1477), Fernando II de Aragón (1508), Carlos I de España y su prometida Isabel de Portugal (1526), y por último Felipe IV (1624).[2]​ en el siglo XVI, Hernán Ruiz eliminó elementos que estorbaban al tráfico, y la decoró; el aspecto actual es fruto de la reforma de 1723 y la de Chamorro en 1795, colocando un gran escudo real, con aire clasicista que presenta en la actualidad.[2]​ Corona el conjunto un retablo cerámico del pintor Manuel Rodríguez que representa a la Virgen de la Esperanza Macarena, inaugurado y bendecido el 27 de mayo de 1923 por la infanta María de la Esperanza de Borbón-Dos Sicilias.[3]​ y el Cardenal Ilundain. Para pagar su factura se organizó una suscripción popular, que alcanzó la suma de 1018 pesetas. Su cocción defectuosa hizo que se retocase al óleo; aparece flanqueado por los escudos de España y Sevilla, a la derecha y los de la Hermandad Macarena, a su izquierda. Los restos del recinto amurallado de la ciudad, entre los que se incluye esta puerta, fueron declarados Bien de Interés Cultural en el año 1985.

Andalucía
Andalucía

Andalucía es una comunidad autónoma española reconocida como nacionalidad histórica por su Estatuto de Autonomía.[6]​ Compuesta por ocho provincias: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla. Su capital y ciudad más poblada es Sevilla, sede del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, del Parlamento y de la presidencia de la Junta de Andalucía. La sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía se encuentra en Granada. Es la comunidad autónoma más poblada del país (8 538 376 habitantes en 2023)[2]​ y la segunda más extensa (87 599 km²) —tras Castilla y León—. Se encuentra ubicada en la parte meridional de la península ibérica; limitando al oeste con Portugal, al norte con las comunidades autónomas de Extremadura (Badajoz) y Castilla-La Mancha (Ciudad Real y Albacete), al este con la Región de Murcia, al suroeste con el océano Atlántico y al sur con el mar Mediterráneo y Gibraltar. A través del estrecho de Gibraltar, separado por 14 km en su parte más estrecha, se encuentran Marruecos y Ceuta en el continente africano. En 1981 se constituyó en comunidad autónoma, al amparo de lo dispuesto en el artículo segundo de la Constitución Española de 1978, que reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones españolas. El proceso de autonomía política se cursó a través del procedimiento restrictivo expresado en el artículo 151 de la Constitución, tras las manifestaciones multitudinarias del 4 de diciembre de 1977 y el referéndum del 28 de febrero de 1980, donde el pueblo andaluz expresó su voluntad de situarse en la vanguardia de las aspiraciones de autogobierno de máximo nivel en el conjunto de los pueblos de España. Andalucía fue pues la única Comunidad que tuvo una fuente de legitimidad específica en su vía de acceso a la autonomía expresada en las urnas mediante referéndum. En el preámbulo del Estatuto de Autonomía de Andalucía de 2007 se dice textualmente que: En el articulado del estatuto autonómico se le otorga a Andalucía la condición de «nacionalidad histórica», reflejando la identidad política propia del pueblo andaluz resultado de su singularidad histórica y cultural. En el anterior estatuto, el Estatuto de Autonomía de 1981 o Estatuto de Carmona, era definida como «nacionalidad». El marco geográfico es uno de los elementos que da singularidad y personalidad propia a Andalucía. Desde el punto de vista geográfico, se pueden distinguir tres grandes áreas ambientales, conformadas por la interacción de los distintos factores físicos que inciden sobre el medio natural: Sierra Morena —que separa Andalucía de la Meseta—, los sistemas Béticos y la depresión Bética que individualizan la Alta Andalucía de la Baja Andalucía. La historia de Andalucía es el resultado de un complejo proceso en el que se fusionan a lo largo del tiempo diferentes culturas y pueblos, como el íbero, el fenicio, el cartaginés, el romano, el bizantino, el andalusí, el sefardí, el gitano y el castellano, que han dado pie a la formación de la identidad y cultura andaluza. En la actualidad, la economía de Andalucía está marcada por la desventaja de la región con respecto a los marcos globales español y europeo a causa de la tardía llegada de la revolución industrial, dificultada además por la situación periférica que adoptó Andalucía en los circuitos económicos internacionales. Esto resultó en un menor impacto del sector industrial en la economía, un gran peso relativo de la agricultura y una hipertrofia del sector servicios.