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Cámara de los Señores (Prusia)

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Palacios legislativos
Berlin Herrenhaus 1900
Berlin Herrenhaus 1900

La Cámara de Señores de Prusia (en alemán, Preußisches Herrenhaus), situada en Berlín, fue la cámara alta del parlamento de Prusia (Preußischer Landtag) desde 1850 hasta 1918. Junto con la cámara baja (la Cámara de Representantes o Abgeordnetenhaus), formaba el legislativo bicameral de Prusia.

Extracto del artículo de Wikipedia Cámara de los Señores (Prusia) (Licencia: CC BY-SA 3.0, Autores, Material gráfico).

Cámara de los Señores (Prusia)
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Prusia
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Prusia (en alemán: Preußen, pronunciado /ˈpʁɔɪ̯sn̩/ (); en prusiano, Prūsija; en latín, Borussia o Prutenia) fue un Estado del mar Báltico, situado en la llanura nordeuropea entre Pomerania, Polonia y Lituania que existió desde finales de la Edad Media, a partir de la secularización en 1525 de la parte prusiana del Estado de la Orden Teutónica. Los Caballeros de la orden tuvieron que trasladar su sede a Mergentheim, pero lograron conservar territorios en Livonia hasta 1561. Después de 1701, su nombre se extendió a un estado más grande surgido de Brandeburgo-Prusia, que finalmente abarcó casi toda Alemania del norte, existió hasta su abolición al final de la Segunda Guerra Mundial. Originalmente, el nombre «Prusia» solo se refería al núcleo del Estado de la Orden Teutónica—una orden militar medieval católica organizada de cruzados alemanes— en la antigua área tribal de los prusios, un pueblo báltico occidental, y los territorios que surgieron fuera del Sacro Imperio Romano Germánico. En 1308, los Caballeros Teutónicos conquistaron la región de Pomerelia y Danzig. Su estado monástico se germanizó en gran parte gracias a la inmigración procedente del centro y el oeste de Alemania, mientras que, en el sur, fue polonizado por colonos de Mazovia. El acuerdo de Paz de Toruń (1466) dividió Prusia en la Prusia Real (o Prusia polaca), que se convirtió en una provincia de Polonia, y la parte oriental, llamada Ducado de Prusia desde 1525, un feudo de la Corona de Polonia hasta 1657. La unión de Brandeburgo y el Ducado de Prusia en 1618 condujo a la proclamación del Reino de Prusia en 1701. Después de que el elector Hohenzollern de Brandeburgo —como duque de Prusia en 1701— asumiera el título de rey en Prusia, la designación general del Reino de Prusia se convirtió en la norma para todas las posesiones de su casa dentro y fuera del imperio.​ Durante siglos, la Casa de Hohenzollern gobernó Prusia, expandiendo su territorio con el ejército prusiano. Prusia, con capital en Königsberg y posteriormente, al convertirse en el Reino de Prusia en 1701, en Berlín, marcó decisivamente la historia de Alemania. Prusia se unió a las grandes potencias poco después de convertirse en reino.​​ Se volvió cada vez más grande y poderosa en los siglos XVIII y XIX. Como la segunda superpotencia alemana, Prusia jugó un papel importante en el concierto europeo de potencias desde el siglo XVIII y fue un destacado centro de la Ilustración. Tuvo una voz importante en los asuntos europeos bajo el reinado de Federico II el Grande (1740-1786). En el Congreso de Viena (1814-1815), que rediseñó el mapa de Europa tras la derrota de Napoleón, Prusia adquirió nuevos y ricos territorios, incluyendo la cuenca del Ruhr, rica en carbón. El país creció rápidamente en influencia económica y política, e inició progresivas reformas en el siglo XIX, y finalmente se convirtió en la fuerza impulsora detrás de la fundación del Estado-nación alemán al unificar los estados alemanes en 1871.​ Así, de ser un estado miembro de la Confederación Alemana desde 1815, el Reino de Prusia se convirtió en el poder supremo de la Confederación Alemana del Norte en 1866 y el del Imperio alemán en 1871. El Reino de Prusia era para entonces tan grande y dominante en la nueva Alemania que los junkers (poderosos «hacendados» miembros de la aristocracia terrateniente) y otras élites prusianas se identificaban cada vez más como alemanes y menos como prusianos. El Reino terminó en 1918 junto con otras monarquías alemanas que fueron eliminadas por la Revolución de Noviembre. Se transformó en el Estado Libre de Prusia, considerado el baluarte de la democracia en la República de Weimar.​ Sin embargo, después de un golpe de Estado en 1932 y el Gleichschaltung durante el nazismo, el Estado libre perdió su autonomía y casi toda su importancia jurídica y política, disolviéndose de facto mediante un decreto de emergencia que transfirió los poderes del gobierno prusiano al canciller alemán Franz von Papen. Posteriormente, se desmanteló y se convirtió en una Gaue alemana nazi en 1935. Sin embargo, se conservaron algunos ministerios prusianos y Hermann Göring continuó en su cargo de ministro-presidente de Prusia hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Los antiguos territorios orientales de Alemania, que constituían una parte significativa de Prusia, perdieron la mayor parte de su población alemana después de 1945, cuando la República Popular de Polonia y la Unión Soviética absorbieron estos territorios y expulsaron a la mayoría de sus habitantes alemanes para 1950. Prusia, considerada «abanderada del militarismo y la reacción» por los Aliados, fue abolida oficialmente mediante una declaración del Consejo de Control Aliado que declaró la disolución de jure de Prusia.​ El estatus internacional de los antiguos territorios orientales del Reino de Prusia fue objeto de controversia hasta el Tratado sobre el Acuerdo Definitivo con respecto a Alemania en 1990, pero su devolución a Alemania sigue siendo motivo de controversia entre políticos de extrema derecha, la llamada Federación de Expulsados (en alemán: Bund der Vertriebenen; BdV) y diversos revanchistas e irredentistas políticos. Desde 2004, todos los territorios que una vez pertenecieron a Prusia —a excepción de Kaliningrado— forman parte de la Unión Europea (UE).​