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Convento de los Capuchinos Extramuros

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Pamplona Convento de los Capuchinos Extramuros 5
Pamplona Convento de los Capuchinos Extramuros 5

El convento de los Capuchinos Extramuros es un cenobio situado a las afueras de la ciudad española de Pamplona.[1]​[2]​

Extracto del artículo de Wikipedia Convento de los Capuchinos Extramuros (Licencia: CC BY-SA 3.0, Autores, Material gráfico).

Convento de los Capuchinos Extramuros
Avenida Villava, Pamplona Chantrea

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Coordenadas geográficas (GPS)

Latitud Longitud
N 42.830693 ° E -1.640437 °
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Dirección

Iglesia de San Pedro

Avenida Villava
31014 Pamplona, Chantrea
Navarra, España
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Pamplona Convento de los Capuchinos Extramuros 5
Pamplona Convento de los Capuchinos Extramuros 5
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Lugares cercanos

Ansoáin
Ansoáin

Ansoáin (cooficialmente en euskera Antsoain)[2]​ es un municipio español de la Comunidad Foral de Navarra, situado al norte de la Cuenca de Pamplona, en la merindad de Pamplona y a 4 km del centro de la capital Pamplona. El municipio está formado por dos núcleos de población: El Casco Antiguo o Pueblo Viejo situado a las faldas del monte Ezcaba o San Cristóbal que conserva la fisonomía característica de un pequeño pueblo del norte de Navarra y el Casco Nuevo, principal núcleo de población y lugar donde se concentran los servicios, el cual está situado en la parte llana, contiguo a la capital, concretamente entre los barrios de la Rochapea, la Chantrea y Ezcaba. Su población en 2017 fue de 10 752 habitantes (INE). Su proximidad con el entorno urbano de la capital ha tenido como consecuencia que la localidad experimentara un gran aumento demográfico a partir de 1965, pasando además de ser una población rural a una industrial propia de la cuenca. Esto motivó a que en 1991 dejara de ser uno de los doce concejos de la Cendea homónima, segregándose de la misma y constituyéndose como municipio independiente (Decreto Foral 87/1991, de 14 de marzo, publicado en el BON 34/1991).[3]​ Además esa proximidad también motiva que comparta muchos servicios que son gestionados por un ente local como es la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona como pueden ser el transporte urbano, el abastecimiento de agua, alcantarillado, residuos y gestión del servicio de taxis y de que se beneficie directamente de las infraestructuras sanitarias, de transporte público y educativas, etc., con que está dotada la capital.

Fortificaciones de Pamplona
Fortificaciones de Pamplona

Las Fortificaciones de Pamplona comprenden el conjunto de construcciones defensivas que, desde la Edad Media y hasta el siglo XIX, protegieron la ciudad de Pamplona. En ellas pueden distinguirse, por una parte, las murallas que rodearon la ciudad; por otra, la ciudadela, que defendía el acceso suroeste y cuya construcción se inició en el siglo XVI; y, por último, dos fortines exteriores. Las fortificaciones medievales rodeaban los tres burgos que fueron unificados por Carlos III. Tras la conquista castellana (1512), las defensas se completaron con el llamado castillo de Santiago y, durante el reinado de Carlos V, quedaron reforzadas en sus cuatro frentes. Pero la renovación integral debe atribuirse a Felipe II, quien impulsó la construcción de la Ciudadela situada al suroeste. Su trazado corresponde al ingeniero militar italiano Giovan Paleari Fratino, y supuso la ampliación del conjunto adelantando los frentes del sur —la Taconera— y del oeste —San Nicolás—. La construcción de la Ciudadela comenzó en 1571 y las obras se dieron por terminadas en 1646; diez años después, con la construcción de los portales homónimos, se completarían las murallas de los nuevos frentes. La llegada de los Borbones a la monarquía española trajo consigo la influencia de la ingeniería militar francesa y flamenca. Así, bajo la supervisión del ingeniero general Jorge Próspero de Verboom, se elaboraron varios proyectos para la mejora de las fortificaciones. En el año 1726, Verboom remitió al rey el proyecto general que se seguiría durante todo el siglo xix, y que incluía el refuerzo del frente de Francia mediante baluartes bajos y fortines exteriores. A finales del siglo XIX, con motivo de la aprobación del Primer Ensanche de la ciudad, se derribaron parcialmente dos baluartes de la ciudadela y una parte de la muralla que los unía; a este derribo siguieron otros para ampliar el acceso a la ciudad y, posteriormente —en 1915—, se eliminó todo el frente sur de las murallas que rodeaban la plaza fuerte (el frente de San Nicolás, incluido el Baluarte de la Reina y el frente de Tejería), con el fin de permitir su expansión urbana mediante el Segundo Ensanche.​ Actualmente, de las fortificacciones históricas de las ciudad se conservan la Ciudadela, tal como quedó tras los derribos que permitieron el Primer Ensanche; las murallas que, al oeste y al norte, rodeaban el Casco Viejo de Pamplona; restos de las fortificaciones englobadas en el Parque de la Taconera; y un fortín exterior de los antiguos muros, situado cerca del vértice sudeste, junto con los restos de otro fortín más alejado al sur de la antigua plaza fuerte. Se mantienen, además, reconstruidos, los portales de San Nicolás​ y de la Taconera.​ El 25 de septiembre de 1939, el conjunto subsistente de las murallas de Pamplona obtuvo la catalogación de monumento nacional;​ posteriormente, el 6 de febrero de 1973, el Gobierno español declaró la Ciudadela monumento histórico-artístico de carácter nacional.​