place

Puerta del Estiércol

Puertas de Jerusalén
Jerusalem Dungtor BW 1
Jerusalem Dungtor BW 1

La Puerta del Estiércol (שער האשפות, Sha'ar Ha'ashpot), o puerta de los Marroquíes o puerta Mugrabí, es una entrada de las murallas que rodean la Ciudad Vieja de Jerusalén. Está situada cerca del ángulo sureste de la fortificación, en el Barrio Judío de la ciudad. En las proximidades de la puerta se encuentran el Monte del Templo y también el Muro de las Lamentaciones. La primera mención de la puerta fue en el Libro de Nehemías (Ne III|13-14) y su nombre se debe al hecho de que por esta puerta se transportaban los desechos en dirección al barranco de Hinón (Gehena). Bajo el dominio musulmán la puerta fue bautizada como Bab El Magharbeh («Puerta de los Marroquíes») dado que se encontraba a proximidad del antiguo Barrio Marroquí. Este barrio fue destruido por las autoridades judías en junio de 1967, y su área incorporada al Barrio Judío.[1]​ El tamaño original de la puerta era más modesto, y la puerta fue ampliada bajo el control jordano en 1952 con la caída de la ciudad en manos jordanas en 1948. Después de la toma del Este de Jerusalén por los israelíes en 1967 la puerta fue reformada por el arquitecto Shlomo Aronson.

Extracto del artículo de Wikipedia Puerta del Estiércol (Licencia: CC BY-SA 3.0, Autores, Material gráfico).

Puerta del Estiércol
פול אמיל בוטה, Jerusalén מורשה

Coordenadas geográficas (GPS) Dirección Lugares cercanos
placeMostrar en el mapa

Wikipedia: Puerta del EstiércolContinuar leyendo en Wikipedia

Coordenadas geográficas (GPS)

Latitud Longitud
N 31.774722222222 ° E 35.233888888889 °
placeMostrar en el mapa

Dirección

העיר העתיקה בירושלים וחומותיה

פול אמיל בוטה
9410158 Jerusalén, מורשה
Distrito de Jerusalén, Israel
mapAbrir en Google Maps

Jerusalem Dungtor BW 1
Jerusalem Dungtor BW 1
Compartir la experiencia

Lugares cercanos

Disturbios de Nabi Musa
Disturbios de Nabi Musa

Los disturbios de Nabi Musa de 1920, también conocidos como Disturbios de Jerusalén de 1920 o pogromo de Jerusalén, tuvieron lugar en la parte británica del Territorio Enemigo Ocupado (OETA en sus siglas inglesas, que se convertiría en breve en el Mandato Británico de Palestina) entre el domingo 4 y el miércoles 7 de abril de 1920 en la Ciudad Vieja de Jerusalén y sus alrededores. Cinco judíos y cuatro árabes murieron como resultado de los disturbios y cientos más resultaron heridos.​ Los disturbios reciben su nombre de la festividad de Nabi Musa, con la cual coincidieron, que tenía lugar anualmente durante la Semana Santa, durante una época de creciente tensión entre las comunidades árabe y judía. Los hechos tuvieron lugar poco después de la batalla de Tel Jai y en el contexto de la presión cada vez mayor ejercida sobre los árabes nacionalistas de Siria durante la guerra franco-siria. Algunos líderes religiosos árabes pronunciaron discursos durante el festival (en el que multitud de musulmanes se reunían tradicionalmente para realizar una procesión religiosa), que incluían consignas aludiendo a la inmigración sionista y a los enfrentamientos previos en torno a las aldeas judías en Galilea. El motivo que hizo que la procesión se convirtiese en una revuelta no está claro del todo; algunas pruebas parecen indicar que hubo provocaciones sionistas, pero también es posible (aunque no fueron documentados) que fueran actividades árabes las que desencadenaran los disturbios.​ La administración militar británica de Palestina recibió críticas por retirar sus tropas del interior de Jerusalén, así como por su tardanza a la hora de recuperar el control.​ La confianza mutua entre británicos, judíos y árabes se vio erosionada como resultado de los disturbios, y tuvo entre sus consecuencias un incremento en los esfuerzos de la comunidad judía para conseguir una infraestructura autónoma y un aparato de seguridad paralelo al de la administración británica, convirtiéndose en el germen de la Haganá. Tras los disturbios, jeques de 82 pueblos alrededor de las ciudades de Jerusalén y Jaffa, que decían representar al 70 % de la población, publicaron un documento expresando su condena de las manifestaciones contra los judíos, aunque esta condena pudo haberse conseguido con sobornos.​ A pesar de la revuelta, la comunidad judía de Palestina participó en unas elecciones para la Asamblea de Representantes el 19 de abril de 1920, a excepción de la ciudad de Jerusalén, donde las elecciones se retrasaron tres días.​ Los disturbios también precedieron en el tiempo a la Conferencia de San Remo, que se celebró entre el 19 y el 26 de abril de 1920, en la que habría de decidirse el destino de Oriente Medio.

Disturbios palestinos en 1929
Disturbios palestinos en 1929

Los Disturbios Palestinos de 1929 (también conocidos como la Sublevación del Muro de las Lamentaciones o Sublevación de Buraq) hacen referencia a la serie de manifestaciones y disturbios acaecidos a finales de agosto de 1929 cuando una prolongada disputa entre musulmanes y judíos por el acceso al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén desembocó en actos violentos. Durante la semana de disturbios, por lo menos 116 árabes y 133 judíos fueron asesinados y 339 heridos. El Muftí ordenó abrir el extremo sur del callejón que cruzaba el Muro. El antiguo callejón sin salida se convirtió en un paso que iba desde el Monte del Templo hasta dentro del área de oración del Muro. Las mulas pasaban por esa calle estrecha, a menudo tirando excrementos. Esto, junto con otros proyectos de construcción en la zona, y el acceso restringido al Muro, provocó la protesta de los judíos ante los británicos que permanecieron indiferentes. El 14 de agosto de 1929, después de los ataques a judíos que rezaban en el Muro, 6000 judíos se manifestaron en Tel Aviv gritando "El Muro es nuestro." Al día siguiente, día de ayuno para los judíos, 300 jóvenes izaron la bandera y cantaron el himno sionista frente al Muro. Un día después, el 16 de agosto, una multitud organizada de 2000 musulmanes bajó al Muro de las Lamentaciones destrozando objetos litúrgicos, quemando libros de oración y notas de suplica. La revuelta se extendió a la zona comercial judía y provocó pocos días más tarde las infames Matanza de Hebron[1]​ y Safed.[2]​