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Sensō-ji

AsakusaEdificios y estructuras de Japón destruidos durante la Segunda Guerra MundialTemplos budistas de Tokio
Sensoji 2023
Sensoji 2023

Sensō-ji (金龍山浅草寺 Kinryū-zan Sensō-ji) es un templo budista localizado en Asakusa, Tokio, Japón. Es el templo más antiguo de Tokio y uno de los más importantes. Está asociado a la secta budista Tendai, de la que se independizó después de la Segunda Guerra Mundial. Junto al templo se encuentra el santuario sintoísta de Asakusa. El templo está dedicado al bodisatva Kannon (Avalokitesvara). Según la leyenda, la estatua del Kannon fue encontrada en el río Sumida por dos pescadores (los hermanos Hinokuma Hamanari y Hinokuma Takenari) en el año 628. El jefe de la aldea, Hajino Nakamoto, reconoció la santidad de la estatua y la comenzó a venerar, llegando a remodelar su propia casa transformándola en un pequeño templo para que los habitantes de Asakusa le pudiesen rendir culto. En el año 645 fue fundado el primer templo para su veneración, lo cual hace que este sea el más antiguo de Tokio. En los principios del shogunato Tokugawa, Tokugawa Ieyasu designó a Senso-ji como un templo tutelar para el clan Tokugawa. Durante la Segunda Guerra Mundial el templo fue bombardeado y destruido, su reconstrucción fue símbolo de la paz y renacimiento del pueblo Japonés.

Extracto del artículo de Wikipedia Sensō-ji (Licencia: CC BY-SA 3.0, Autores, Material gráfico).

Coordenadas geográficas (GPS)

Latitud Longitud
N 35.714555555556 ° E 139.79663888889 °
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Dirección

金龍山 浅草寺 (浅草観音)

1
111-0032 Taito, 浅草
Japón
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Sensoji 2023
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Bombardeo de Tokio (10 de marzo de 1945)
Bombardeo de Tokio (10 de marzo de 1945)

La noche del 9 al 10 de marzo de 1945, las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos (USAAF) llevaron a cabo un devastador ataque de bombardeo incendiario sobre Tokio, la capital japonesa. Este ataque recibió el nombre en clave de «Operación Meetinghouse» por parte de la USAAF y se conoce en Japón como el Gran bombardeo aéreo de Tokio (東京大空襲, Tōkyō dai-kūshū?).​ Las bombas, lanzadas desde 279 bombarderos pesados Boeing B-29 Superfortress, arrasaron gran parte del este de Tokio. Murieron más de 90 000 japoneses, y posiblemente más de 100 000, en su mayoría civiles, y un millón de personas se quedaron sin hogar. Esto convirtió a la operación en el ataque aéreo más destructivo de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. Las defensas aéreas y civiles japonesas resultaron en gran medida insuficientes; se perdieron 14 aviones estadounidenses y 96 aviadores. El ataque a Tokio supuso una intensificación de los ataques aéreos sobre Japón que habían comenzado en junio de 1944. Antes de esta operación, la USAAF se había centrado en una campaña de bombardeo de precisión contra instalaciones industriales japonesas. Estos ataques fueron, en general, infructuosos, lo que contribuyó a la decisión de pasar al bombardeo incendiario. La operación llevada a cabo en las primeras horas del 10 de marzo fue la primera gran incursión de bombardeo incendiario contra una ciudad japonesa. Las unidades de la USAAF emplearon tácticas significativamente diferentes a las utilizadas en los bombardeos de precisión, incluyendo el bombardeo nocturno con aviones volando a baja altitud. La extensa destrucción causada por la incursión hizo que estas tácticas se convirtieran en la norma para los B-29 de la USAAF hasta el final de la guerra. Existe un debate de larga duración sobre la moralidad del bombardeo incendiario de Tokio del 10 de marzo. Este ataque se cita a menudo como un ejemplo clave en las críticas a las campañas de bombardeo estratégico de los Aliados. Muchos historiadores y comentaristas sostienen que no era aceptable que la USAAF atacara deliberadamente a la población civil; otros historiadores creen que la USAAF no tuvo más remedio que recurrir a tácticas de bombardeo de área, dado que la campaña de bombardeo de precisión había fracasado. En general, se reconoce que las tácticas utilizadas contra Tokio y en ataques similares posteriores fueron un éxito desde el punto de vista militar. El ataque se conmemora en Japón en dos monumentos oficiales, varios monumentos de barrio y un museo de titularidad privada.